Portada del artículo

APENDICITIS AGUDA

01 Sep 2026 · CIRUGÍA GENERAL

Apendicitis aguda: síntomas, diagnóstico y tratamiento

La apendicitis aguda es la inflamación del apéndice, una pequeña estructura tubular que se origina en el ciego, al inicio del intestino grueso. Es una de las causas más frecuentes de dolor abdominal que requiere valoración quirúrgica urgente.

Puede presentarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes. Su presentación puede variar considerablemente, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y mujeres embarazadas.


¿Por qué ocurre la apendicitis?

En muchos pacientes se relaciona con una obstrucción del interior del apéndice, ocasionada por tejido linfoide aumentado de tamaño, material fecal endurecido —denominado fecalito o apendicolito— y, con menor frecuencia, parásitos o tumores.

Sin embargo, actualmente se reconoce que la fisiopatología de la apendicitis es más compleja y que no todos los casos necesariamente siguen la misma secuencia.

La inflamación puede aumentar progresivamente la presión dentro del apéndice, comprometer su circulación y favorecer la proliferación bacteriana. En algunos pacientes puede evolucionar hacia necrosis, perforación, absceso o peritonitis.

Por esta razón distinguimos principalmente entre:

  • Apendicitis no complicada: inflamación sin perforación, absceso ni peritonitis.
  • Apendicitis complicada: existe perforación, gangrena, absceso, flemón o contaminación de la cavidad abdominal.

Esta distinción es importante porque modifica tanto el tratamiento como el pronóstico.

¿Cuáles son los síntomas?

La presentación clásica comienza con dolor abdominal alrededor del ombligo o en la parte central del abdomen que, después de varias horas, se localiza en la región inferior derecha, conocida como fosa ilíaca derecha.

Sin embargo, no todos los pacientes presentan este patrón.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor abdominal progresivo
  • Dolor en la parte inferior derecha del abdomen
  • Pérdida del apetito
  • Náusea
  • Vómito
  • Fiebre
  • Malestar general
  • Distensión abdominal
  • Cambios en las evacuaciones

El dolor suele aumentar al caminar, toser, realizar movimientos bruscos o durante la exploración abdominal.

La localización del dolor también puede variar debido a diferencias en la posición anatómica del apéndice.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico comienza con una historia clínica y exploración física cuidadosas.

No existe un único síntoma, signo o estudio de laboratorio que por sí solo confirme o descarte todos los casos de apendicitis.

Habitualmente se solicitan estudios como:

  • Biometría hemática
  • Marcadores de inflamación
  • Examen general de orina
  • Prueba de embarazo cuando corresponda
  • Otros estudios según las características del paciente

Existen también escalas clínicas, como Alvarado o AIR, que pueden ayudar a estimar la probabilidad de apendicitis, aunque no sustituyen la valoración médica ni los estudios de imagen cuando están indicados.

Estudios de imagen

Actualmente los estudios de imagen tienen un papel fundamental cuando existe sospecha de apendicitis.

Ultrasonido

Puede ser utilizado como estudio inicial, especialmente en:

  • Niños
  • Adolescentes
  • Mujeres jóvenes
  • Embarazo

Tiene la ventaja de no utilizar radiación, aunque su precisión depende de la experiencia del operador y de las características del paciente.


Tomografía computada

En adultos, la tomografía computada de abdomen y pelvis es uno de los estudios más precisos para confirmar o descartar apendicitis, además de permitir identificar perforación, abscesos u otras causas de dolor abdominal.

Las guías actuales consideran a la tomografía y a la resonancia magnética las modalidades diagnósticas más definitivas cuando son necesarias.

Resonancia magnética

Puede utilizarse en situaciones seleccionadas, particularmente durante el embarazo o cuando se busca evitar radiación.

Las radiografías simples de abdomen tienen actualmente un papel muy limitado para diagnosticar apendicitis y no deben considerarse un estudio diagnóstico rutinario.

¿Qué otras enfermedades pueden parecer apendicitis?

Muchas enfermedades pueden producir síntomas similares.

Entre ellas se encuentran:

  • Gastroenteritis
  • Adenitis mesentérica
  • Infecciones urinarias
  • Cálculos urinarios
  • Diverticulitis
  • Divertículo de Meckel
  • Enfermedad inflamatoria intestinal
  • Perforación gastrointestinal
  • Pancreatitis

En mujeres también deben considerarse:

  • Embarazo ectópico
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Quistes ováricos
  • Torsión ovárica
  • Endometriosis

En hombres, determinadas enfermedades testiculares, como la torsión testicular, pueden ocasionalmente producir dolor abdominal y formar parte del diagnóstico diferencial.

Por esta razón, un dolor abdominal persistente o progresivo no debería diagnosticarse únicamente por los síntomas sin una valoración adecuada.

¿Cómo se trata la apendicitis?

El tratamiento depende de si la apendicitis es complicada o no complicada, además de la edad, estado general y características individuales del paciente.

El manejo inicial puede incluir:

  • Ayuno
  • Hidratación intravenosa
  • Analgésicos
  • Antibióticos cuando están indicados
  • Vigilancia clínica

Apendicectomía

La apendicectomía consiste en retirar quirúrgicamente el apéndice inflamado y continúa siendo el tratamiento definitivo y estándar para la mayoría de los pacientes.

En la actualidad suele realizarse mediante cirugía laparoscópica utilizando pequeñas incisiones, aunque existen circunstancias en las que puede ser necesaria una cirugía abierta.

Las guías actuales favorecen el tratamiento quirúrgico tanto para la apendicitis no complicada como para la complicada, aunque reconocen situaciones en las que pueden emplearse estrategias diferentes.

¿La apendicitis puede tratarse únicamente con antibióticos?

En determinados pacientes con apendicitis aguda no complicada, el tratamiento solamente con antibióticos puede ser una alternativa.

Esto representa un cambio importante respecto al concepto tradicional de que absolutamente todos los pacientes con apendicitis deben ser operados inmediatamente.

Sin embargo, el tratamiento con antibióticos no garantiza una curación definitiva.

Los estudios muestran que una proporción de estos pacientes presenta fracaso inicial, recurrencia posterior o finalmente necesita una apendicectomía. Las guías de SAGES continúan favoreciendo el manejo quirúrgico, aunque reconocen el tratamiento no operatorio como una alternativa razonable en pacientes cuidadosamente seleccionados que comprenden el riesgo de recurrencia.

La presencia de un apendicolito puede aumentar el riesgo de fracaso del manejo únicamente con antibióticos.

Por esta razón, la decisión debe individualizarse y discutirse con el cirujano.

¿Qué ocurre cuando existe perforación o absceso?

Una apendicitis perforada puede provocar:

  • Absceso abdominal
  • Peritonitis
  • Sepsis
  • Íleo
  • Infección intraabdominal grave

Muchos pacientes con apendicitis complicada requieren cirugía.

Sin embargo, cuando existe un absceso bien delimitado, un flemón importante o una presentación tardía, algunos pacientes pueden beneficiarse inicialmente de antibióticos y, cuando está indicado, drenaje percutáneo del absceso.

Por ello, incluso dentro de la apendicitis complicada, el tratamiento debe adaptarse a cada situación.

¿Es necesario lavar el abdomen durante la cirugía?

Cuando existe líquido infectado o contaminación abdominal, el objetivo es conseguir un adecuado control del foco infeccioso.

No todos los pacientes requieren un lavado abdominal extenso.

La evidencia actual no demuestra una ventaja clara del lavado sistemático sobre la aspiración adecuada del material contaminado, por lo que la técnica se individualiza de acuerdo con los hallazgos quirúrgicos.

Tampoco se recomienda colocar drenajes abdominales de manera rutinaria después de una apendicectomía complicada.

¿Qué tan urgente es la cirugía?

La apendicitis requiere valoración médica o quirúrgica oportuna, pero esto no significa que todos los pacientes deban ingresar al quirófano inmediatamente después de hacer el diagnóstico.

En pacientes estables con apendicitis no complicada, una demora hospitalaria corta y controlada puede ser segura mientras se completa la preparación quirúrgica.

Esto es diferente a retrasar innecesariamente la atención durante muchas horas o días.

Los pacientes con datos de perforación, peritonitis, sepsis o deterioro clínico requieren un manejo más urgente.

¿Cuánto tarda la recuperación?

La recuperación depende de la gravedad de la enfermedad y del tipo de cirugía.

Después de una apendicectomía laparoscópica por apendicitis no complicada, muchos pacientes pueden egresar el mismo día o después de una estancia hospitalaria corta y reincorporarse progresivamente a sus actividades durante los días siguientes.

La recuperación puede ser considerablemente más prolongada cuando existe:

  • Perforación
  • Peritonitis
  • Absceso
  • Cirugía abierta
  • Complicaciones postoperatorias
  • Enfermedades adicionales

Por esta razón, establecer de manera general que todos los pacientes tardarán entre 10 y 28 días en recuperarse no es adecuado.

¿Cuándo debe buscar atención médica urgente?

Debe solicitar valoración médica inmediata ante:

  • Dolor abdominal persistente o progresivo
  • Dolor localizado en la parte inferior derecha del abdomen
  • Dolor acompañado de fiebre
  • Vómitos persistentes
  • Abdomen rígido o intensamente doloroso
  • Dificultad para caminar debido al dolor
  • Deterioro rápido del estado general

La apendicitis no debe diagnosticarse ni descartarse únicamente por internet o por la presencia o ausencia de un solo síntoma.

En resumen

La apendicitis aguda continúa siendo una de las urgencias quirúrgicas abdominales más frecuentes.

El diagnóstico moderno combina valoración clínica, estudios de laboratorio e imagen, especialmente ultrasonido o tomografía según el paciente.

La cirugía laparoscópica continúa siendo el tratamiento definitivo para la mayoría de los pacientes, aunque actualmente algunos casos cuidadosamente seleccionados de apendicitis no complicada pueden tratarse inicialmente con antibióticos.

El diagnóstico oportuno permite identificar la enfermedad antes de que evolucione a perforación, absceso, peritonitis o sepsis y facilita un tratamiento más seguro y una recuperación generalmente más rápida.



Para recibir información u orientación sobre nuestros servicios y procedimientos médico-quirúrgicos puede comunicarse con nosotros:

984 122 8119

984 106 3855

cdigestivarm@outlook.com

www.clinicadigestivarivieramaya.com

cdigestivarm.com


También puede acudir directamente a nuestras instalaciones en Playa del Carmen, Quintana Roo.


Encuéntranos en Google Maps